Celular: 95261704

Consulta: San Pío X 2390, of 903, Providencia

  • Problemas emocionales (celos, depresión, déficit en habilidades sociales, impulsividad, oposicionismo, timidez, ansiedad de separación, enuresis, encopresis, entre otros).

  • Dificultades de adaptación o rendimiento escolar

  • Problemas de la adolescencia

  • Estrés post-traumático

  • Alteraciones en las relaciones intrafamiliares

Desarrollo personal y Evaluaciones Psicológicas en niños y jóvenes:


  • Personalidad

  • Afectividad y estado emocional

  • Autoestima

  • Nivel madurativo

  • Nivel cognitivo

  • Desarrollo Moral

Valor consulta: $33.000 (reembolsable por Isapres)


Consultas y solicitud de horas al celular: 95261704

Los cambios en la vida de los niños.



Últimamente he estado analizando seriamente qué tan bueno es provocar cambios en la vida rutinaria de los hijos. Resulta que por razones familiares -de libre elección-, cabe la posibilidad que nos mudemos el próximo año con la familia a vivir a otra región de Chile, con todo lo que ello implica para mis hijos: cambio de casa, de colegio, de horarios y rutinas conocidas. Al principio, cuando recién se nos ocurrió la idea, sonaba a locura momentánea o sueño utópico que nunca íbamos a concretar. Pero con el pasar de los meses y el darle vueltas y más vueltas, evaluando los pro y los contra, nos hemos ido convenciendo en casa que lo mejor sería probar el cambio y arriesgarnos a vivir esta aventura. Mi hija mayor (13 años) está de lo más dispuesta, pese a que es por ella que yo tengo mis mayores aprehensiones con esta idea.

En la vida de los niños existen períodos o momentos más sensible que otros: por ejemplo los primeros 5 años de vida son esenciales para el desarrollo del cerebro, por lo que es en esa edad cuando se debiera dar un máximo de estímulos para su óptimo desarrollo, así como patrones y rutinas que al niño le den seguridad y una sensación de control sobre sus vidas. Luego en la niñez se les abre el mundo social, por lo que hay que estimular las redes de amigos y el aprender a compartir con los demás (y la aceptación y tolerancia hacia quienes son diferentes); y en la adolescencia viene el momento más sensible para el establecimiento de la identidad personal, por lo que los jóvenes estarán constantemente en búsqueda de un grupo de pertenencia, de una imagen personal que les guste y de encontrarle un sentido a sus vidas.

En todas las estapas de la vida los cambios afectan a las personas y el cómo nos vaya depende de qué tan bién estemos apoyados y contenidos por nuestro entorno, así como también de nuestra seguridad respecto a las capacidades y fortalezas que tengamos. El autoestima es importante, creerse capaces de hacer las cosas bien y ser positivos frente a las dificultades de la vida son esenciales para atreverse y ser exitosos en los nuevos desafíos. Enseñarle ésto a los hijos desde pequeños los ayuda enormemente, ya que tarde o temprano les tocará vivir cambios importantes en sus vidas, que no querríamos que los afectaran negativamente.

Por eso nos animamos con mi marido a cambiar a nuestra hija de colegio, de barrio y de ciudad si ella se muestra dispuesta como lo está, (al chico nadie le preguntó nada porque aún ni habla y sin duda él será feliz donde estén su mamá y su papá...). Ahora comenzaremos un proceso de investigar y evaluar las distintas alternativas para realizar el cambio. Este período de tiempo (hasta fines de año) sin duda nos permitirá a todos ir asumiendo la idea, a prepararnos psicológicamente para lo que se vendría y también para aprovechar de concluír todos los temas pendientes que tenemos hasta ahora. El cambio será un proceso difícil y arriesgado, pero nos permite crecer como personas al ofrecernos nuevas oportunidades de desarrollo. Hay que animarse con los cambios, que de vez en cuando y de cuando en vez, nos hacen bién.-
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