Las vacaciones de invierno en confinamiento




Hoy comenzaron en algunos colegios las llamadas vacaciones de invierno, que en nuestra situación actual de confinamiento, poco y nada se parecen a unas verdaderas vacaciones. Básicamente niños y jóvenes no tendrán que conectarse a las clases on-line y seguramente dormirán hasta un poco más tarde, pero mucho más allá de eso no les cambiará la rutina. Me imagino que tendrán la tentación de ver más pantallas ya que les quedará mucho tiempo libre. Pero como hemos estado casi esclavos de ellas para todo, creo que no es buena idea que las vean a libre disposición, ya que les puede causar daño al cerebro.

De hecho, creo que sería bueno que las evitaran al máximo durante este período de descanso, potenciando los juegos de fantasía, la lectura, las actividades manuales y las actividades familiares donde todos puedan participar. El daño antes mencionado se relaciona con la sobreestimulación del cerebro por el brillo de la pantalla que altera los ciclos normales del sueño y vigilia (ciclo circadiano) cuando son usadas hasta muy tarde. Y luego los niños y jóvenes no se logran dormir a la hora necesaria para tener un sueño reparador y saludable. Me ha tocado ver en la práctica profesional de estos días que la mayoría se están acostando demasiado tarde, pasado medianoche incluso; y luego se desvelan por haber estado viendo el celular hasta último minuto antes de pretender dormir. El cerebro necesita al menos 1 hora e idealmente 2 horas de desconexión digital previa a la hora de acostarse para poder dormir bien. Y quien no duerme bien, no retiene los aprendizajes, tampoco crece bien (hay hormonas asociadas al crecimiento que se liberan exclusivamente en la etapa de sueño profundo y solo a medianoche, por ejemplo) y al día siguiente tiene irritabilidad, mal humor o inestabilidad emocional por no estar lo suficientemente descansado. Si a todo esto le sumamos el encierro, la incertidumbre y quizás cuántos problemas más, el pronóstico es muy desfavorable.

Por ello les recuerdo que la higiene del sueño es fundamental en nuestros hijos e hijas y que está en nuestras manos como madres y padres inculcar esto en ellos, explicarles por qué no deben quedarse conectados hasta tarde (niños máximo hasta las 7-8 pm y jóvenes máximo hasta las 10-11 pm).  Que sean imaginativos y creativos, que jueguen y se muevan todo lo posible durante el día, que vean lo mínimo posible de pantallas de cualquier tipo y que se acuesten cansados de soñar e inventar sus propias fantasías durante estas “vacaciones”.-

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